Antihistamínicos durante el embarazo: qué son seguros y qué efectos secundarios tener en cuenta
ene, 30 2026
Verificador de seguridad de antihistamínicos durante el embarazo
Introduce el nombre del antihistamínico que deseas verificar. Este verificador te indicará si es seguro durante el embarazo, su dosis recomendada y posibles precauciones que debes tener en cuenta.
Importante
Este verificador no reemplaza la consulta médica. Siempre consulta con tu ginecólogo o médico antes de tomar cualquier medicamento durante el embarazo.
¿Puedes tomar antihistamínicos cuando estás embarazada?
Si tienes alergias y estás embarazada, sabes que no es fácil decidir si tomar algo para aliviar los síntomas. La nariz tapada, los ojos llorosos, la picazón en la piel… todo eso puede volverse insoportable. Pero al mismo tiempo, te preguntas: ¿esto va a afectar a mi bebé?
La buena noticia es que sí, puedes tomar algunos antihistamínicos durante el embarazo. No todos son iguales, y no todos son seguros en cualquier momento. Pero hay opciones con muchos años de uso y datos que respaldan su seguridad. La clave está en elegir el correcto, en la dosis adecuada y con el visto bueno de tu médico.
¿Qué son los antihistamínicos y por qué se usan en el embarazo?
Los antihistamínicos son medicamentos que bloquean la histamina, una sustancia que tu cuerpo libera cuando reacciona a alérgenos como el polen, el polvo o los ácaros. Cuando la histamina se activa, causas síntomas como estornudos, secreción nasal, ojos rojos, picazón en la piel o urticaria.
En el embarazo, estas reacciones pueden empeorar. Algunas mujeres desarrollan rinitis del embarazo, una inflamación nasal que no es alérgica pero se parece mucho. Otras ya tenían alergias antes y ahora las sienten más fuertes. Si no se controlan, estos síntomas pueden afectar tu sueño, tu alimentación o tu estado de ánimo. Y eso, a su vez, puede impactar en tu salud y en la del bebé. Por eso, a veces es necesario tratarlos.
Primera generación vs. segunda generación: ¿cuál es la diferencia?
No todos los antihistamínicos son iguales. Se dividen en dos grupos principales:
- Primera generación: como la clorfeniramina, la difenhidramina (Benadryl) y el dexclorfeniramina. Son más antiguos, baratos y tienen muchos años de uso en embarazadas. Pero tienen un gran inconveniente: te hacen muy somnolienta. Cruzan la barrera hematoencefálica y afectan tu cerebro.
- Segunda generación: como la loratadina (Claritin), la cetirizina (Zyrtec) y la fexofenadina (Allegra). Son menos sedantes, actúan más tiempo y no te dejan atontada. Pero son más nuevos, y aunque los datos son tranquilizadores, no tienen tantos años de seguimiento como los antiguos.
En la práctica, esto significa que si necesitas algo rápido y barato, la clorfeniramina es una opción sólida. Si quieres evitar el sueño y tienes síntomas leves, la loratadina o la cetirizina pueden ser mejores.
¿Cuáles antihistamínicos son los más seguros durante el embarazo?
Según la American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG), la clorfeniramina y el dexclorfeniramina son las opciones más estudiadas y consideradas seguras en todos los trimestres. La Academia Americana de Médicos de Familia (AAFP) también las recomienda con una calificación de evidencia B, lo que significa que hay datos confiables de estudios en humanos.
Para las nuevas generaciones, la evidencia es más reciente pero igual de tranquilizadora. La loratadina y la cetirizina no han mostrado un aumento en malformaciones congénitas en estudios con miles de mujeres embarazadas. El Mayo Clinic las recomienda como primera opción para síntomas leves. La fexofenadina también parece segura, aunque hay menos datos específicos sobre su uso en embarazo.
Lo que sí se sabe con certeza: la clorfeniramina, la loratadina y la cetirizina son las tres más recomendadas por los expertos. Son las que aparecen una y otra vez en las guías de ACOG, ACAAI y Mayo Clinic.
¿Qué antihistamínicos debes evitar?
No todos los antihistamínicos son buenos para el embarazo. Aquí hay algunos que debes evitar o usar con mucha precaución:
- Hydroxyzine (Atarax): Se ha relacionado, aunque muy raramente, con defectos del corazón en estudios pequeños. No se recomienda.
- Diphenhydramine (Benadryl): Aunque es segura en términos de malformaciones, su efecto sedante es fuerte. Si la tomas en grandes dosis o cerca del parto, puede afectar al bebé. Mejor usarla solo si es necesario y por poco tiempo.
- Pseudoephedrine: No es un antihistamínico, pero muchas combinaciones de alergia la incluyen. Se ha asociado con un pequeño riesgo de defectos en la pared abdominal si se toma en el primer trimestre. ACOG dice: no la uses en los primeros 3 meses. En el segundo y tercer trimestre, puede usarse bajo supervisión médica, pero solo si no tienes hipertensión.
Evita los productos de venta libre que mezclan antihistamínicos con descongestionantes o analgésicos. Lee siempre la etiqueta. Si no estás segura, pregunta a tu farmacéutico o a tu ginecólogo.
¿Y los sprays nasales con esteroides? ¿Son más seguros?
Si tus síntomas son más fuertes -nariz tapada todo el día, dificultad para dormir-, los sprays nasales con esteroides pueden ser una mejor opción que los antihistamínicos orales.
La budesonida (Rhinocort), la fluticasona (Flonase) y la mometasona (Nasonex) son los más estudiados. No entran en la sangre en cantidades significativas. Pasan por la nariz, actúan localmente y casi no llegan al bebé. La AAFP los considera seguros en cualquier trimestre, con la misma calificación de evidencia B que los antihistamínicos.
En muchos casos, lo ideal es combinar un spray nasal con un antihistamínico oral suave, como la loratadina. Esto da un alivio más completo sin necesidad de altas dosis de medicamentos.
¿Cuánto y cuándo tomarlos?
La regla de oro es simple: usa la dosis más baja que funcione y por el menor tiempo posible.
Para la clorfeniramina: 4 mg cada 4-6 horas, máximo 24 mg al día.
Para la loratadina: 10 mg una vez al día.
Para la cetirizina: 10 mg una vez al día (puedes empezar con 5 mg si eres sensible).
No dupliques la dosis si olvidas tomarla. Si te sientes muy mal, habla con tu médico antes de subir la dosis. No hay evidencia de que tomar más te haga sentir mejor, pero sí puede aumentar el riesgo de efectos secundarios.
¿Qué efectos secundarios puedes tener?
Los antihistamínicos de primera generación pueden causar:
- Somnolencia intensa
- Secura de boca
- Dificultad para orinar
- Confusión o mareos
Esto puede afectar tu capacidad para conducir, manejar maquinaria o incluso cuidar de otros hijos. Si te sientes atontada, no conduzcas. No te subas a una escalera. Descansa.
Los de segunda generación suelen tener pocos efectos secundarios. Algunas mujeres reportan ligera somnolencia con la cetirizina, especialmente al principio. La loratadina casi no causa sueño. Si tienes náuseas, dolor de cabeza o sequedad en la boca, prueba cambiar de medicamento.
¿Y si no tomo nada? ¿Es peligroso no tratar la alergia?
Es una buena pregunta. No tomar medicamentos no es siempre la mejor opción. Si tu nariz está tapada todo el día, no duermes bien, no comes porque no puedes oler la comida, o tienes asma que se descontrola… entonces el estrés y la falta de oxígeno pueden afectar más al bebé que el medicamento.
Estudios muestran que las mujeres con rinitis alérgica no tratada tienen más riesgo de desarrollar sinusitis, infecciones respiratorias o empeoramiento del asma. Y el asma mal controlada durante el embarazo se ha relacionado con bajo peso al nacer, parto prematuro y otras complicaciones.
Tratar tu alergia no es un capricho. Es parte de cuidar tu salud y la del bebé. La meta no es estar sin síntomas perfectos, sino tener una vida funcional, dormir bien y no sufrir.
¿Cuándo debes hablar con tu ginecólogo?
Antes de tomar cualquier medicamento, incluso si es de venta libre. No esperes a que te sientas mal. Habla con tu ginecólogo en tu primera visita prenatal si sabes que tienes alergias. Pídele una lista de medicamentos seguros.
Si ya estás embarazada y te empiezas a sentir mal, no te automediques. Llama a tu médico. Si no puedes verlo en persona, una llamada o consulta virtual puede darte la orientación que necesitas. La ACOG lo dice claro: “Consulta con tu ginecólogo antes de tomar cualquier medicamento para alergias”.
¿Qué pasa con las nuevas generaciones, como la levocetirizina o la desloratadina?
La levocetirizina (Xyzal) y la desloratadina (Clarinex) son versiones más puras de la cetirizina y la loratadina. Son más potentes y duran más. Pero los datos sobre su uso en embarazo son escasos. No hay estudios grandes ni consistentes. Por eso, las guías actuales no las recomiendan como primera opción.
Si ya las estabas tomando antes de quedar embarazada, no las dejes por tu cuenta. Habla con tu médico. Puede que te recomiende cambiar a una opción con más datos, como la loratadina. Pero si tu alergia es muy grave y estas te controlan bien, tu médico podría decidir que el beneficio supera el riesgo, aunque los datos sean limitados.
¿Y qué hay de los remedios naturales?
Salina nasal, duchas de agua salada, filtros de aire, evitar alérgenos… todo eso ayuda. Pero no siempre es suficiente. No hay evidencia de que la miel, el jengibre o los suplementos de vitamina C controlen las alergias en el embarazo. Algunos incluso pueden ser peligrosos si no se usan con cuidado.
Los remedios naturales son buenos como complemento, no como reemplazo de un tratamiento médico probado. Si te sientes mejor con ellos, úsalos. Pero si sigues sufriendo, no te sientas mal por necesitar un antihistamínico.
¿Qué pasa si ya tomé un antihistamínico sin saber que estaba embarazada?
No te asustes. Muchas mujeres toman medicamentos antes de saber que están embarazadas. La mayoría de los antihistamínicos seguros -como la clorfeniramina, la loratadina o la cetirizina- no han mostrado aumento en malformaciones, incluso si se tomaron en las primeras semanas.
Lo importante es dejar de tomarlo si no es necesario y avisar a tu médico. No intentes “compensar” con más controles o pruebas. La mayoría de los embarazos siguen desarrollándose normalmente. Tu médico te guiará en los controles habituales, sin necesidad de pruebas especiales.
¿Puedo tomar Benadryl durante el embarazo?
Sí, pero con cuidado. La difenhidramina (Benadryl) es un antihistamínico de primera generación y no ha mostrado aumentar el riesgo de malformaciones. Sin embargo, causa somnolencia intensa, lo que puede afectar tu seguridad y calidad de vida. No se recomienda usarla como tratamiento diario. Si la tomas, hazlo solo por cortos periodos y evita conducir o manejar maquinaria después. Consulta siempre con tu médico antes de usarla.
¿La loratadina es segura en el primer trimestre?
Sí. La loratadina es uno de los antihistamínicos más estudiados en el embarazo, incluso en el primer trimestre. Estudios con miles de mujeres no han encontrado un aumento en malformaciones congénitas. Es una de las opciones preferidas por el Mayo Clinic y la ACOG para síntomas leves. Puedes tomarla 10 mg una vez al día, pero siempre bajo supervisión médica.
¿Puedo usar spray nasal con esteroides junto con un antihistamínico?
Sí, y es una combinación muy común y segura. Los sprays nasales con budesonida, fluticasona o mometasona actúan localmente en la nariz y no entran en la sangre en cantidades significativas. Combinarlos con un antihistamínico oral como la loratadina o la cetirizina puede dar un alivio más completo para síntomas moderados a severos. Esta combinación es recomendada por el Mayo Clinic y es considerada segura en cualquier trimestre.
¿Qué pasa si tengo asma y alergias al mismo tiempo?
Si tienes asma, controlar tus alergias es aún más importante. Las alergias no tratadas pueden desencadenar crisis asmáticas, lo que reduce el oxígeno que llega al bebé. Los antihistamínicos seguros como la loratadina o la cetirizina, junto con sprays nasales de esteroides, son parte del plan de manejo. No ignores los síntomas. Habla con tu alergólogo y tu ginecólogo para coordinar tu tratamiento. El control del asma durante el embarazo es clave para un embarazo saludable.
¿Cuándo debo dejar de tomar antihistamínicos antes del parto?
No hay una regla fija, pero se recomienda evitar los antihistamínicos sedantes (como la difenhidramina) cerca del parto, especialmente en las últimas semanas. Pueden causar somnolencia en el bebé recién nacido o dificultar la succión. Si necesitas alivio, opta por opciones no sedantes como la loratadina o el spray nasal. Siempre consulta con tu médico antes de hacer cambios cerca del parto.
Lo que debes recordar
No todas las alergias son iguales. No todos los antihistamínicos son iguales. Pero sí hay opciones seguras. La clorfeniramina, la loratadina y la cetirizina son tus mejores aliadas. Usa la dosis más baja, por el tiempo más corto posible. Combínalas con sprays nasales si necesitas más alivio. Evita los descongestionantes en el primer trimestre. Y nunca, nunca, te automediques sin hablar primero con tu médico.
Tomar un medicamento durante el embarazo no es un error. Es una decisión informada. Y si lo haces con cuidado, puedes vivir tu embarazo sin picazón, sin nariz tapada, sin perder el sueño. Tu salud importa. Y tu bebé también lo necesita.