Por qué la seguridad de los medicamentos es una prioridad de salud pública en la atención médica
ene, 31 2026
Imagina que tomas un medicamento que te recetaron para la presión arterial, pero por un error de escritura, te dan el doble de la dosis. O peor: que te dan un fármaco falso que contiene fentanilo, y no lo sabes hasta que estás en la sala de emergencias. Esto no es una película. Ocurre todos los días, y no solo en países con pocos recursos. En Estados Unidos, la seguridad de los medicamentos es una de las mayores causas de daño evitable en la atención médica. Y lo que pasa allí, termina afectando a todo el mundo.
Lo que nadie te dice sobre los errores de medicación
Cada año, más de 1.5 millones de personas en Estados Unidos van a la sala de emergencias por reacciones adversas a medicamentos. No son accidentes raros. Son errores sistemáticos. Algunos vienen de recetas mal escritas, otros de sistemas informáticos mal diseñados, y muchos, simplemente, porque nadie revisó si el paciente estaba tomando cinco medicamentos distintos que se cancelan entre sí. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 1 de cada 10 pacientes en países ricos sufre algún daño por un error relacionado con medicamentos. En países de ingresos bajos y medios, es 1 de cada 20. Eso son millones de personas al año.Y el costo no es solo humano. Cada año, los errores de medicación generan más de 42 mil millones de dólares en gastos innecesarios en todo el mundo. En Estados Unidos, la falta de adherencia a los tratamientos -es decir, que la gente no toma lo que le recetaron- causa 125.000 muertes evitables y 300 mil millones de dólares en costos sanitarios. ¿Te das cuenta? Más que el cáncer de mama, más que los accidentes de tráfico. Es una epidemia silenciosa.
Por qué hoy es más peligroso que nunca
La cantidad de medicamentos que existen ha crecido exponencialmente. Entre 2000 y 2023, la FDA aprobó más de 3.200 nuevos compuestos químicos. Muchos de ellos se usan para tratar enfermedades crónicas, y los pacientes mayores -que ya representan el 21% de la población estadounidense- toman, en promedio, cinco o más medicamentos al día. Cada nuevo fármaco, cada nueva combinación, cada nueva indicación, aumenta la probabilidad de un error.Y no solo hay más medicamentos. Hay peores. En 2023, la DEA incautó más de 80 millones de pastillas falsas que contenían fentanilo. Hoy, el fentanilo es la principal causa de muerte entre estadounidenses de 18 a 45 años. Muchas de esas pastillas se venden como oxycodona o alprazolam. Las personas las toman pensando que son seguras. Y mueren.
Los sistemas tecnológicos, que deberían protegernos, a veces hacen las cosas peor. Las interfaces de los sistemas electrónicos de historias clínicas (EHR) son confusas. Los nombres de medicamentos parecen iguales: hydroxyzine y hydralazine, clonidine y clonazepam. Los farmacéuticos interceptan errores, pero muchos pasan desapercibidos. Un estudio de 2024 en JAMA Network Open encontró que el 68% de los enfermeros experimentan al menos un error casi grave al mes por este tipo de confusión.
Lo que funciona: soluciones reales y comprobadas
No todo es oscuridad. Hay soluciones que ya han demostrado que funcionan. El uso de códigos de barras en la administración de medicamentos (BCMA) reduce los errores de administración en un 86%. En hospitales que lo implementan bien, los pacientes no reciben el medicamento equivocado, ni la dosis incorrecta, ni en el momento equivocado. Es simple: escaneas el brazalete del paciente, escaneas el medicamento, y el sistema te dice si todo coincide. Si no coincide, no pasa.Los farmacéuticos clínicos también son clave. En programas liderados por farmacéuticos, la adherencia a los tratamientos aumenta un 40%. En Geisinger Health, un programa de gestión de terapia farmacológica redujo las readmisiones hospitalarias en un 27%. Cada dólar invertido en estos programas devuelve hasta 13.20 dólares en ahorros. Eso no es un gasto. Es una inversión inteligente.
La inteligencia artificial está empezando a marcar la diferencia. Un estudio de 2025 mostró que los algoritmos pueden predecir con un 73% de precisión qué pacientes están en riesgo de sufrir un error de medicación. En Mayo Clinic, usaron IA para revisar los regímenes medicamentosos al dar de alta a los pacientes. Redujeron los errores posteriores a la alta en un 52%.
Lo que falla: el sistema que no se comunica
El mayor problema no es la tecnología. Es la desconexión. Cuando un paciente pasa de un hospital a un centro de rehabilitación, o de un especialista a su médico de cabecera, los medicamentos se pierden en el tránsito. Un análisis de 15.000 transiciones de cuidado en 2024 reveló que el 67% de los pacientes sufren al menos una discrepancia no intencionada en sus medicamentos. Alguien olvidó añadir un anticoagulante. Alguien no supo que se había dejado de tomar un diurético. Y el paciente vuelve al hospital con un coágulo o con insuficiencia cardíaca.En Estados Unidos, no existe un sistema nacional obligatorio para reportar todos los errores de medicación. Solo el 14% se reportan formalmente. Eso significa que los hospitales no saben qué está pasando realmente. No pueden aprender. No pueden mejorar. En países como los Países Bajos, donde la prescripción electrónica es obligatoria en todos los centros, los errores se redujeron en un 44% en cinco años. Aquí, cada estado tiene sus propias reglas. Solo 38 de los 50 estados exigen certificación formal para técnicos de farmacia. ¿Cómo esperamos uniformidad?
¿Qué se está haciendo en 2025?
La Administración de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) ahora incluye 16 medidas de seguridad de medicamentos en su programa de calificaciones de pacientes. Si un plan de medicamentos logra que el 90% de sus pacientes tomen sus pastillas para la presión o el colesterol, recibe un bono de hasta 1.80 dólares mensuales por cada miembro. Eso cambia el incentivo: ya no se paga por hacer más pruebas, sino por mantener a la gente sana.La FDA lanzó en febrero de 2025 un nuevo centro de excelencia en salud digital, con 45 millones de dólares para apoyar innovaciones en seguridad de medicamentos. También está obligando a la industria a rastrear cada pastilla desde la fábrica hasta la farmacia, con tecnología electrónica, para evitar que lleguen medicamentos falsos. Para noviembre de 2025, todos los productos deben ser rastreables.
La OMS, en su informe de 2025 sobre la campaña "Medicamentos sin daño", muestra que los países ricos lograron reducir el daño grave en un 28%. Pero los países con menos recursos solo lograron un 12%. La brecha es enorme. Y eso también es una crisis de salud pública.
Lo que tú puedes hacer
No esperes a que el sistema lo arregle todo. Tú también tienes un rol. Pregunta: ¿Para qué es este medicamento? ¿Qué pasa si lo olvido? ¿Hay algún otro que pueda interactuar con él? Lleva una lista actualizada de todos tus medicamentos -incluso los que compras sin receta- a cada cita. Usa aplicaciones que te recuerden cuándo tomarlos. Si no entiendes las instrucciones, no te calles. Pide que te lo expliquen de nuevo.Si eres profesional de la salud: insiste en que se use la tecnología disponible. Exige que las interfaces sean intuitivas. Pide formación continua. Apoya a los farmacéuticos en tu equipo. No los veas como los que llenan recetas. Son tu mejor aliado para evitar errores.
La seguridad de los medicamentos no es un lujo. No es un extra. Es la base de la atención médica. Sin ella, ningún tratamiento funciona. Sin ella, no hay salud pública. Y sin una acción coordinada -entre gobiernos, hospitales, farmacias, empresas y pacientes- seguirá siendo una de las mayores amenazas silenciosas de nuestra época.
Angel Medina
febrero 2, 2026 AT 09:43Esto me da escalofríos 😱 Yo tengo a mi abuela tomando 7 medicamentos y ni yo entiendo bien qué hace cada uno... Si no lo revisamos, nos vamos a morir sin saber por qué. Por favor, gente, lleven listas actualizadas!